16 de mayo de 2011

cartas a casa (o frío)

Te he escrito sonetos y canciones en cristales empañados por el frío. Me arrasan las mareas que llevo dentro, me ahogo en ellas. 
Busco tu olor en mi abrigo y lo encuentro débil y agónico, pero éste no puede brindarme la misma calidez que tú. Me he quedado en la estación con las maletas llenas de preguntas y un absurdo "voy contigo" en la comisura de los labios. El andén todavía está lleno de humo y de niebla y de fantasmas, y tu "espérame" continúa retumbando entre las paredes de mi cabeza. Y te esperaré, claro que sí, viviré esperando un tren hasta que tú vuelvas en él. Y si no regresas guardaré mis miedos en la maleta y saldré a buscarte aunque estés al otro lado del abismo de mi memoria. 
Mientras tanto me haré pequeña, quizás así los golpes duelan menos. 
(cartas a casa, abril)